Sigues abrazada aquí, a mi lado...
...pesada, sofocante, perversa
y te llevo a todos lados.
Perturbas cada momento del día en los que, en un despisto, me distraigo y cedo. Te alimentas con mis miedos y mis deseos, con mis triunfos soñadores y con mis derrotas realistas, y te creces...
....y eres más y más pesada, sofocante y
perversa.
Te sueltas un poco, de vez en cuando, y me dejas respirar. La agonía se hace más lenta.
Anegas cada centímetro de lo inmedible, de lo que somos pero no vemos, de lo que queremos y no sabemos. Pero te necesito, porque sin tu peso me hundo y sólo tú me mantienes a flote........